Archivo de octubre, 2013

 

Videos Escuela de Verano 2013

 
29/10/2013

Después de procesar todas las imágenes y videos os mostramos algunos de los realizados en la pasada Escuela de Verano.

En esta ocasión publicamos dos realizados en el C.P Federico Garcia Lorca.

¡Muchas gracias a todos vuestros peques por la participación de este año!

Madagascar (infantil)

 

Teatro (primaria) Mary Poppins

¿Perjudican los videojuegos el sueño de los niños?

 
21/10/2013

Los videojuegos estimulan el desarrollo de los niños e incluso pueden ser educativos si se utilizan con responsabilidad.

El uso responsable de este tipo de dispositivos no tendría por qué significar un problema en el sueño de nuestros hijos, pero somos los padres los que tenemos que marcar las reglas de juego.

Te explicamos por qué los videojuegos pueden perjudicar el sueño, qué tipos son los más dañinos y a qué horas pueden tus hijos disfrutar de ellos.

¿Cuánto tiempo pueden jugar para no sufrir problemas de sueño?

La recomendación de las doctoras mexicanas es que los videojuegos nos se utilicen más de 30 minutos seguidos, ya que al estimular la actividad cerebral pueden generar trastornos del sueño.

Además, los niños, en especial los más pequeños, no deberían jugar a la consola desde dos horas antes de la que normalmente se van a la cama.

En total, el tiempo diario dedicado a los videojuegos no debería superar la hora en los niños menores de cinco años y las dos horas en niños de seis años en adelante.

¿Qué tipo de videojuegos perjudican el sueño?

El gran problema de los padres son los videojuegos violentos, algo que debemos controlar desde el principio. Los niños pequeños no deberían tener acceso a este tipo de juegos y asegurarse de ello es responsabilidad de los padres.

Los videojuegos violentos repercuten en el sueño de los más pequeños porque requieren una mayor concentración y descarga de adrenalina. Además, pueden provocar pesadillas, en especial los que mezclan la violencia con un argumento de terror.

También debemos tener cuidado con los videojuegos que requieren mayor esfuerzo. En concreto, aquellos en los que el niño forma parte del juego. Es el caso de los juegos musicales o de baile. Si bien sí pueden ser muy beneficiosos a cualquier otra hora del día, provocan un exceso de agitación que impide al niño conciliar el sueño con facilidad si permitimos que disfruten de ellos justo antes de irse a la cama.

niños jugando

 

Un poco de vigilancia no viene mal

El sentido común nos dice que, sobre todo en los niños pequeños, debemos estar alerta y vigilar qué tipo de videojuegos consumen y a qué hora lo hacen para que puedan después conciliar el sueño sin problemas. Lo más aconsejable es que juegues con ellos o estés a su lado. Así no habrá ningún tipo de problema.

Vigila también lo que hacen después de haberse ido a la cama. Echa un vistazo para ver si están ya dormidos, porque muchas veces pueden llegar a pasarse varias horas jugando con móviles o consolas portátiles y por las mañanas no hay quien les levante, con la consiguiente fatiga que supone para ellos al llegar al cole.

El efecto es menor en adolescentes

El efecto que este tipo de entretenimiento tiene en adolescentes es menor que en los niños a la hora de conciliar el sueño, según demuestra otro estudio de la Universidad Flinders en Australia. Según sus autores, aunque la mayoría de los adolescentes que habían jugado a la consola tardaban más en dormirse, la diferencia podía considerarse marginal, pues estamos hablando de pocos minutos.

Eso sí, los expertos australianos confirman la tesis de las doctoras mexicanas, añadiendo que en niños más pequeños el efecto es mayor, por lo que debemos prestar especial atención al uso que los peques de la casa hacen de la consola antes de irse a la cama.

Cuando nuestros hijos sean un poco más mayores, podremos ser más permisivos y dejar que jueguen incluso un rato después de cenar.

 

Vía@enfemenino.com

¿Cuál es el mejor ejercicio para los niños?

 
07/10/2013

Ahora que los colegios han arrancado las clases, las agendas familiares se llenan de nuevo de actividades extraescolares.

Es seguro que muchos padres habrán apuntado ya a sus hijos a diferentes clases y entrenamientos deportivos, pero ¿cuál es el ejercicio ideal para los niños a cada edad? ¿A partir de qué año pueden practicarlo más seriamente?

“Los médicos sabemos que el ejercicio físico es fundamental, imprescindible en la vida de los niños”, explica el doctor Juan Casado Flores, jefe del servicio de Pediatría del Hospital Niño Jesús de Madrid.

“De hecho, ellos hacen ejercicio espontáneamente (mueven los pies cuando son bebés, gatean, corren…), porque se lo pide su propio cuerpo, y si un niño no se mueve probablemente es porque está enfermo”.

Lo que sí es importante, subraya este especialista, es adecuar el tipo de ejercicio a cada etapa de la vida y siempre, teniendo en cuenta que el deporte infantil debe cumplir varias características: “Que no ponga en riesgo su salud, que sea algo querido por el niño, que sea divertido para ellos, y que movilice todos los músculos del cuerpo”.

A su juicio, es un error preparar a los niños específicamente para un único deporte en edades muy tempranas (“antes de los 6-7 años”), porque en esa etapa predeportiva es incluso recomendable que vayan cambiando de práctica deportiva, “porque eso les da mayor bagaje motor y les permite ir decantándose hacia lo que realmente les guste”.

Jordi Álvaro, especialista en la misma Universidad, aclara la diferecia entre actividad física (que los niños hacen de forma natural desde que pueden andar) y entrenamiento propiamente dicho. En este tipo de actividad más regulada, él coincide con sus colegas en que es importante que los niños realicen diferentes deportes para que adquieran el dominio de muchas actividades.

“Sólo a partir de los 14-15 años se va produciendo la especialización”, pero incluso en el caso de chavales que practiquen una sola disciplina, recomienda a los entrenadores “otras actividades que complementen la riqueza motora del niño”.

Como añade el profesor Álvaro, “la especialización precoz que se produce en disciplinas como la gimnasia, la danza, la natación o el tenis, en las que los niños empiezan a los ocho o nueve años, es desaconsejable y en su caso debería complementarse con otras actividades”.

De hecho, continúa el pediatra, hay que evitar que la actividad física se convierta en una esclavitud si al niño no le gusta y evitar la práctica competitiva antes de que su desarrollo muscular se haya completado..

“El deporte en la infancia es formativo y lúdico, y no se puede entrenar como si todos fueran a ser olímpicos”, apunta Álvaro. “El ejercicio físico debe ser algo divertido, no una tarea más”, destaca Casado. “Lo fundamental es tener en cuenta la edad y las características del niño a la hora de planificar la actividad”, resume por su parte la profesora García.

 

Vía@ElMundo

 
 
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