Entradas con etiqueta ‘educación infantil’

 

Las cosas que sí debes de hacer con tu hijo

 
24/02/2014

Lo que piense cada niño de sí mismo dependen de los mensajes que le den los padres. También su autoestima, el hecho de sentirse querido o valorado, la confianza en sí mismo, su propia motivación… El desarrollo positivo de los hijos están en sintonía con los gestos de afecto, dedicación, frases, palabras y comentarios que los padres les dirijan cada día.

Practicar el refuerzo positivo hace más feliz a los niños y solo hay que educar basándose en hacer énfasis en las cosas buenas que hacen a diario.

Mónica Serrano Muñoz explica las cosas que sí se deben decir a los hijos para se desarrollen de forma feliz y positiva. Ella es psicóloga, especialista en acompañamiento psicológico y emocional de personas que se encuentran en etapas de su vida relacionadas con el ámbito perinatal. Posee formación específica de doula y en asesora de lactancia. Es la autora del Blog Psicología Infantil y Crianza con Apego y formadora experta de Pedagogía Blanca. Actualmente ofrece formación (presencial y on line) para padres y profesionales sobre temas relacionados con la maternidad y crianza respetuosa.

Mensajes reconfortantes

Con un ejemplo Mónica Serrano ilustra los beneficios que aporta enviar mensajes positivos a nuestros hijos: «Para comprender la importancia de los comentarios positivos —dice— hacia nuestros hijos, vamos a reflexionar primero sobre una cuestión: ¿Qué comentarios os gusta a vosotros recibir de parte de vuestra pareja, amigos o jefes? Seguramente todos estemos pensando frases parecidas: te quiero, qué bien lo has hecho, me encanta estar contigo…».

A todos nos gusta que nos digan el valor que tenemos para otras personas.

Puesto que una importante parcela de lo que nosotros pensamos sobre nosotros mismos parte de la información que recibimos de los demás, a todos nos gusta que nos transmitan el valor que tenemos para otras personas. Esto constituye un refuerzo a nuestra autoestima que resulta muy reconfortante.

En el caso de los niños pequeños, su identidad personal, su autoconcepto y su autoestima están en pleno proceso de desarrollo. Estos aspectos de la personalidad del niño son el resultado de un proceso activo de construcción por su parte a lo largo de todo su desarrollo. Inicialmente, el autoconcepto de los niños suele basarse en la información que extrae de experiencias concretas y aisladas, basándose en evidencias externas y cambiantes.

Así pues, la información y valoración que de sus actos reciben del exterior son la base de la construcción del autoconcepto y la autoestima de los niños.

Además, es importante no dar por hecho que nuestros hijos conocen nuestros sentimientos y lo que pensamos de ellos, pues el niño pequeño basa su conocimiento en su experiencia concreta sobre el mundo. No es hasta más adelante cuando su nivel de desarrollo le permitirá hacer inferencias, captar estados emocionales sutiles e interpretar situaciones abstractas.

Seis hábitos para que crezcan felices

—Por ello, los comentarios positivos que los niños reciben por parte de sus padres son esenciales para la construcción de una autoestima positiva. En este sentido, se hace imprescindible transmitir de forma explícita nuestras emociones y valoraciones hacia nuestros hijos.

—Nosotros sabemos lo mucho que queremos a nuestros hijos. Se lo demostramos a diario con nuestros juegos, cuidados y acompañamiento. Sin embargo, es importante verbalizar un «Te quiero». De este modo estamos transmitiendo de manera inequívoca nuestros sentimientos y así los recibe el niño.

—Es fundamental expresar a los niños comentarios que refuercen su sensación de autoeficacia: «Tú puedes» o «Lo vas a hacer muy bien» son comentarios que transmiten al niño nuestra confianza en sus capacidades, lo cual incrementa su confianza en sí mismo y le motiva a seguir adelante.

—Es importante, no obstante, transmitir un optimismo realista, sin caer en la exigencia de acciones o actitudes para las que todavía no están preparados.

—Es esencial transmitir al niño su valía personal, que son personas únicas, importantes y maravillosas y que a nosotros nos hace enormemente felices ser sus madres/padres y que ellos sean nuestros hijos.

—Dedicar un tiempo cada día a comunicarnos positivamente con nuestros hijos es una experiencia muy satisfactoria, enriquecedora y beneficiosa para toda la familia.

Vía@AulaIdeas

La mente absorbente del niño

 
22/01/2014

Nosotros adquirimos los conocimientos con nuestra inteligencia mientras que el niño los absorbe con su vida psíquica. Simplemente viviendo el niño aprende a hablar el lenguaje de su raza. Es una especie de química mental que opera en él. A este tipo de mente le hemos llamado mente absorbente. Nos resulta difícil concebir la facultad de la mente infantil pero sin duda la suya es una forma de mente privilegiada.

El movimiento es otra de las conquistas maravillosas del niño. El recién nacido yace en su cama durante meses, pero transcurrido cierto tiempo camina, se mueve, goza, es feliz. El lenguaje penetra en su mente con toda su complejidad , así como el poder de dirigir sus movimientos según las necesidades de su vida.

Los niños aprenden con sorprendente rapidez acerca de todo lo que se halla a su alrededor; costumbres, religión, se fijan en su mente de forma estable.

montessori

Nuestra obra de adultos no consiste en enseñar, sino en ayudar a la mente infantil en el trabajo de su desarrollo. La parte mas importante de la vida no es la que corresponde a los estudios universitarios, sino al primer período que se extiende desde el nacimiento hasta los seis años porque es en este período cuando se forma la inteligencia y el conjunto de las facultades psíquicas. 

La mente absorbente es desde cero hasta los seis años. Este período tiene dos subfases distintas: desde cero a tres años muestra un tipo de mentalidad a la cual el adulto tiene difícil acceso; los niños no recuerdan las cosas de este período pero si pasan al Meme o sea la memoria inconsciente. La otra subfase : desde los tres hasta los seis años, en la cual el tipo de mente es el mismo, pero el niño empieza a ser particularmente influible.

Este período se caracteriza por las grandes transformaciones que se suceden en el individuo.

Para convencerse de ello basta pensar en la diferencia que existe entre el recién nacido y el niño de seis años. De los tres a los seis años el niño tiene mente absorbente consciente, o sea que recuerda las cosas de este período y es lo bastante inteligente para ser admitido en la escuela. La pérdida de este período es irreparable.

La idea fundamental del enfoque hacia la educación, es que cada niño lleva dentro de si las potencialidades del hombre que un día será. De forma que pueda desarrollar al máximo sus capacidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales.

El debe tener libertad, una libertad que se logra a través de la auto-disciplina y el orden.

Esperamos que este artículo os haya gustado, dedicado a los padres de familia y personas dedicadas a la educación.

Vía@Educar

Una buena educación marcará el resto de la vida

 
11/11/2013

Tras 51 años al servicio de la educación, la profesora Ángeles Gervilla ha participado en el V Congreso Mundial Educación Infantil y Formación de Educadores celebrado los días 31, 1 y 2 en Antequera.

¿Qué importancia tiene la educación de 0 a 6 años?

-Es fundamental, serán los pilares y la base del desarrollo educativo de los niños el restos de sus vidas. Aún no está suficientemente valorada esta primera etapa de la educación por la sociedad. El principal objetivo durante ese periodo es estimular el desarrollo de todas las capacidades del niño, tanto físicas, afectivas, intelectuales, sociales, necesarias todas, para su posterior desarrollo. La investigación siempre se ha centrado durante este ciclo en la construcción de la personalidad y el desarrollo integral del niño, por lo tanto la escuela infantil se concibe como un espacio didáctico con un aprendizaje activo, en donde el niño debe participar activamente en el proceso y adquisición de su aprendizaje con la gran importancia de la figura del profesor.

¿Qué peso tiene en la educación el binomio profesores-familia?

-El profesor tiene que saber cómo trabajar con los padres y hacer una buena escuela con ellos. Los padres van a ser un complemento y una ampliación de lo que se imparta en el centro. Ellos tienen la obligación de dedicar un rato de calidad a sus hijos cuando vienen del trabajo. Los padres son un referente para los pequeños

El oficio de educador no es solo enseñar, ¿detecta problemas y carencias en el alumno?

-Siempre se le ha dado mucha importancia al aprendizaje, que el niño sepa mucho, sin embargo, olvidamos que el 77% del éxito en la vida se debe a una buena educación emocional. Con ésta hacemos referencia a que el niño sepa gestionar las pérdidas, ganancias, sus relaciones con los demás, conocerse a sí mismo, sabiendo como se siente, y por qué siente así. Los niños aprenden de lo que viven a su alrededor. Imitan lo que ven, por eso nos damos cuenta de las realidades que cada uno experimenta en sus hogares, haciendo un diagnóstico a través de cual si es necesario se interviene. Saber utilizar las emociones es de tal importancia, hasta el punto de que las usaremos toda la vida e influirán en nuestros pensamientos.

¿Qué importancia tienen la herramientas TIC en la educación infantil?

-Es importante si el educador le da un buen uso. Son muy atractivas pero hay que usarlas con un objetivo concreto no solo por diversión. De lo contrario, su uso se puede volver negativo. Con unos objetivos concretos y una finalidad clara, las nuevas tecnologías pueden ser muy útiles para todos

 

Vía@DiarioSur

Regresiones en niños de 3 a 5 años

 
25/06/2013

La regresiones infantiles,son normales y muy frecuentes. Es decir, es normal que nuestro hijo vuelva a mojar la cama, a hablar de un modo más infantil o a pedirnos un biberón o papillas.  Sin previo aviso un niño de entre 3 y 5 años puede volver a realizar algunas conductas de etapas anteriores que ya parecía haber superado.

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La regresiones, que parecen un paso hacia atrás en el crecimiento de nuestros hijos, son mucho más frecuentes de lo que podemos imaginar, ya que el desarrollo no es un proceso lineal y muchas veces nuestros hijos parecen volver a estados anteriores en busca de la seguridad perdida ante un cambio familiar, escolar o cualquier novedad.

En el desarrollo infantil estos retrocesos son muy normales. Es como si los niños buscasen en ellos las fuerzas que necesitan para seguir adelante. Su evolución normal no consiste en que unas conductas desaparezcan radicalmente de pronto para dejar paso a otras, sino que los comportamientos recién adquiridos coexisten durante un tiempo con los más primitivos, y es ocasiones estos vuelven a sustituir a aquellos por una temporada.

¿Cuando pueden aparecen las regresiones?

Normalmente estas vueltas atrás, volver a mojar la cama, chuparse el dedo, pedir biberón o papillas otra vez, suelen coincidir con algún cambio importante  en la vida de nuestro hijo como por ejemplo:

-Inicio del cole

-Nacimiento de un hermanito

-Vacaciones

-Cambio de domicilio

-Crisis familiar

-Muerte de algún familiar cercano

Ante estas circunstancias los niños reaccionan de forma defensiva buscando en comportamientos anteriores el apoyo y la seguridad que les proporcionan conductas conocidas. Pero no siempre tiene que ser así, hay ocasiones en las que no tiene porqué haber sucedido nada especial ni importante para que estos retrocesos en su evolución se produzcan, porqué se producen sencillamente para poder seguir avanzando.

¿Qué podemos hacer los padres cuando nuestro hijo hace una regresión?

-Debemos aceptar las regresiones infantiles, estos retrocesos, como parte del normal desarrollo de nuestros hijos, de igual modo que aceptamos su rápida evolución y progreso ya que forman parte de su aprendizaje y evolución.

-Es importante no enfadarse con nuestros pequeños, las regresiones son también pasajeras, fases en la que el niño busca un equilibrio perdido y las regañinas no le ayudan en absoluto.

-Evitar frases del estilo: “Ya eres mayorcito para estar haciendo estas tonterías” o “¿Es que vuelves a ser un bebé?”

-Una actitud comprensiva, tranquila y paciente es la mejor solución para ayudar a nuestros pequeños a superar estas regresiones, estos pasos atrás.

-Desdramatizar. Si nuestro hijo mayor quiere tomarse un biberón al igual que lo hace el pequeño, no hay nada de malo, se lo preparamos sin darle mayor importancia. Lo más normal y frecuente que puede suceder es que no le guste tomársela con la tetina del biberón.

-Pensar y reflexionar sobre nuestras conductas. ¿Somos nosotros quienes no permitimos que se haga mayor? ¿Alimentamos de algún modo estas regresiones porqué de algún modo nos entristece perder a nuestro bebé?. Un exceso de protección puede estar causando conductas regresivas en nuestros hijos, por lo que es importante también tener en cuenta el modo en el que nos relacionamos con ellos.

Debemos preocuparnos cuando …

-Si las regresiones duran demasiado tiempo. Tal y como hemos ido viendo, las regresiones suelen ser pasajeras, fases de corta duración en las que nuestro hijo vuelve a realizar conductas correspondientes a etapas anteriores. Si duran varios meses y se acompañan de otros cambios de conducta, como irritabilidad, agresividad, tristeza, … debemos estar alerta porqué podría tratarse de un trastorno más importante en la vida emocional de nuestro hijo que requiera tratamiento especializado.

También debemos descartar causas médicas, cuando por ejemplo tratamos de un descontrol de esfínteres continuado o problemas de sueño o de la conducta alimentaria. En este caso es importante también acudir al pediatra.

Via@PaperBlog

La crianza bilingüe ¿opción o necesidad?

 
07/06/2013

Un niño es bilingüe cuando entiende y se comunica perfectamente y con soltura en dos idiomas diferentes y es capaz de desenvolverse con ellos, aunque tenga acento, y a pesar de que su dominio de una de las lenguas sea mayor.

En nuestra sociedad, cada vez son más las familias que eligen criar a sus hijos con el objetivo de que sean bilingües. En ocasiones la crianza bilingüe es una opción y, en otras, una necesidad. Si queremos llevarla a cabo con éxito, lo mejor es empezar con ella desde el nacimiento del niño. En este artículo te explicamos cómo conseguirlo.

Crianza bilingüe, ¿por qué se elige?

La crianza biligüe de los niños se puede elegir por distintos motivos. Normalmente, una familia se orienta hacia este tipo de educación cuando:

-Los padres tienen dos idiomas diferentes y desean que sus descendientes hablen ambas lenguas con el fin de asegurar una comunicación óptima con las dos familias y que sus hijos conozcan bien ambas culturas.

-Son niños de una familia inmigrante, procedente de otro país diferente y con una lengua distinta. En este caso necesitan aprender la lengua del país de acogida para facilitar la integración en él. Pero también es aconsejable que los menores no pierdan el contacto con sus raíces, por lo que lo ideal es que los padres, aunque lleven muchos años viviendo en el país de acogida y hablen perfectamente el idioma, también enseñen a sus hijos a comunicarse correctamente en la lengua de sus antepasados.

-Se reside en comunidades o países bilingües o plurilingües, como en el caso de Cataluña o Suiza.

-Los padres son monolingües y lo eligen como una opción porque consideran que beneficia a su hijo, que va a dominar de este modo dos idiomas diferentes con todas las ventajes que conlleva, como veremos más adelante.

En definitiva, se opta por la crianza bilingüe con el objetivo de asegurar la herencia cultural y la comunicación lingüística en familia bilingüe, y de beneficiarse de las ventajas implícitas que ello puede conllevar, tanto en la formación como persona como en el ámbito académico y profesional.

Ventajas de la crianza bilingüe

Las ventajas de la crianza bilingüe, que han sido contrastadas, se pueden resumir en:

-El desarrollo bilingüe aumenta a su vez la atención selectiva del niño, la capacidad de abstracción, la concentración en los detalles de importancia descartando los aspectos superfluos de una situación, y ayudando a la capacidad resolutiva del mismo. El poseer dos palabras para el mismo concepto estimula la flexibilidad mental.

-La persona bilingüe domina la conciencia del lenguaje como sistema, lo que favorece el aprendizaje de otros idiomas, además del perfecto conocimiento y la destreza en la lectura de los dos propios.

-El conocimiento y dominio de dos o más lenguas favorece la obtención de buenos resultados en el ámbito académico y en la búsqueda de trabajo cualificado.

-Se estimula la capacidad de comprensión de otras culturas diferentes a la propia.

-Algunas investigaciones han demostrado que el bilingüismo retrasa la aparición del alzhéimer.

En definitiva, la crianza bilingüe es una opción muy positiva en la que la interacción humana es el mejor medio de conseguirla y donde el papel de los padres, creando un entorno que facilite la inmersión del niño en los dos idiomas de forma espontánea y natural, es fundamental.

Vía@WebConsultas

¿Cómo enseñar a los niños a manejar y ahorrar el dinero?

 
28/05/2013

En una sociedad tan consumista como la que vivimos es muy importante que los niños aprendan, desde muy pequeños, a dar valor a lo que tiene y a conocer los límite de los gastos. ¿Cómo hacerlo? Pues enseñándoles a manejar el dinero, a gestionar los gastos y a saber qué valor tiene cada cosa.

Cuando hablo del valor de cada cosa no me refiero sólo al precio de cada juguete de cada prenda de ropa o de cada libro, también me refiero a las cuentas por el consumo de luz, de gas, de agua, del supermercado, etc. Todo tiene un precio y un valor. Para los niños todo parece caer del cielo. No hay más que ver sus cartas de los Reyes Magos, o las listas de regalos por el cumpleaños o por la primera comunión. Es importante que pongamos en práctica un plan de gestión para que los niños aprendan cómo controlarse, y no malgastar el dinero.

“El valor del dinero para los niños” 

Los niños pueden y deben aprender cómo se puede contribuir para contener los gastos desde que son muy pequeños. Con tantos anuncios en los medios de comunicación, parece difícil, pero no imposible. Algunos psicólogos sugieren a los padres que enseñen a sus hijos a valorar el dinero, que inviertan algún dinero para ellos a largo plazo, y que les gestionen una paga semanal o alguna gratificación extra.

Los psicólogos y pedagogos creen que los niños que saben gestionar ingresos y gastos están más preparados para el futuro.Existen muchas formas para enseñar a los niños a manejar el dinero y los gastos:

1. A través de los juegos de mesa, como el “Monopoly” o el “Trivial”.

2. Explicando a tus hijos la diferencia entre el valor y el precio, entre la necesidad y el gasto.

3. Enseñándole que todo se consigue con esfuerzo. Hacer la cama, guardar la ropa, los juguetes, hacer las tareas escolares, etc., es una obligación. Pero si tu hijo hace alguna tarea extra, como bajar la basura, pasar la aspiradora en el interior del coche, ayudar a guardar las compras del supermercado, o tender la ropa, sería una buena oportunidad para que le ofreciera una pequeña cantidad de dinero por cada servicio.

4. Enseña a tu hijo a ahorrar creando metas para hacerlo. Regálale una hucha para que él pueda ahorrar para irse al cine con sus amiguitos, para comprarse un helado, o un libro, un juguete o unas zapatillas muy deseadas.

5. Es importante que tanto los padres como los tíos y abuelos se pongan de acuerdo en cuánto darle al niño.

6. Da ejemplos a tu hijo. Edúcate a ti mismo en los gastos.

7. Enseña a tu hijo que vale la pena no gastar en cosas innecesarias. Mejor reducir gastos para conseguir adquirir lo que realmente se necesita.

8. No te olvides de premiar a tu hijo cuando él consiga ahorrar. Los ánimos potenciarán su esfuerzo.
Vía@Vilma Medina